La Escuelita de Famailla
Fechas importantes

Día del Periodista: el compromiso de dar testimonio en tiempos difíciles

A 207 años de que un revolucionario, Mariano Moreno, fundó el primer medio de prensa de Argentina, la Gazeta de Buenos Ayres, recordamos a los periodistas desaparecidos o asesinados durante la dictadura.  Maurice Jeger y Eduardo Ramos, presentes.

Yo vivo de preguntar

Saber no puede ser lujo …

Si saber no es un derecho

Seguro será un izquierdo

El 7 de junio es el Día del Periodista en Argentina, desde que así lo estableció el Primer Congreso Nacional de Periodistas, celebrado en Córdoba, en 1938. No conmemora, como muchas de las efemérides argentinas, la muerte de un prócer o una batalla, sino que es la celebración de la palabra rebelada ante el poder monárquico: la primera edición de un medio de prensa con ideas patrióticas.

La “Gazeta de Buenos Ayres”, fundada el  de junio de 1810, por Mariano Moreno, cumpliendo órdenes de la Primera Junta para que e hiciera cargo de informar al público de los actos oficiales y de las noticias locales y del exterior. Los primeros redactores fueron el mismo Moreno, Manuel Belgrano y Juan José Castelli.

A 207 años de ese acto fundacional del periodismo argentino, mucho se ha dicho acerca del papel que debe jugar un periodista en la sociedad, la responsabilidad que le compete, si debe ser un intelectual comprometido con los movimientos sociales o solamente un intermediario informativo que mantiene una neutralidad que le permita ponerse por encima de los conflictos, cual árbitro o fiscal moral de la sociedad.

Rodolfo Walsh, el gran periodista argentino, el más citado (aunque no lo suficientemente leído) vino a contestar esa pregunta con palabras y con su ejemplo: “El periodismo es libre o es una farsa”, dijo.  Obsesionado con relatar historias, le gustaba afirmar que la realidad “no sólo es apasionante, es casi incontable” y que “un intelectual que no comprende lo que pasa en su tiempo y en su país es una contradicción andante; y el que comprendiendo no actúa, tendrá un lugar en la antología del llanto, no en la historia viva de su tierra.”

El compromiso de Walsh como periodista está plasmado en “Operación Masacre” para demostrar que el dato preciso no necesita estar desnudo de emoción para contar una verdad que los poderosos quieren esconder, o que la acumulación de testimonios e información para exponer los crímenes de una dictadura no va reñida con la belleza de las palabras o la cadencia de una frase bien armada. Quizás lo más importante que Walsh nos enseñó sea que no podemos confiar en los medios hegemónicos porque son empresas, y las empresas no tienen patria ni sensibilidad social, pero sí intereses de clase y hambre de ganancia.  

“Nuestras clases dominantes han procurado siempre que los trabajadores no tengan historia, no tengan doctrina, no tengan héroes y mártires. Cada lucha debe empezar de nuevo, separada de las luchas anteriores: la experiencia colectiva se pierde, las lecciones se olvidan. La historia parece así como propiedad privada cuyos dueños son los dueños de todas las otras cosas”. En este fragmento de una crónica sobre el Cordobazo (mayo de 1969), publicada en el Periódico de la CGT de los Argentinos, se resume la idea detrás de la fundación de la Agencia de Noticias Clandestina, que funcionó entre junio de 1976 y septiembre de 1977, en plena dictadura cívico militar y que informaba sobre los secuestros y las torturas en los centros clandestinos de detención y la persecución a militantes.

Walsh pagó con su vida su atrevimiento, como lo hicieron más de 100 periodistas argentinos durante la dictadura. El listado, como todos los que competen a ese período, es incompleto.

Sí sabemos que dos de ellos fueron secuestrados en Tucumán. Maurice Jeger, corrector de pruebas de La Gaceta, nacido en Francia y tucumano por adopción, fue secuestrado el 8 de julio de 1975, junto a su compañera embarazada, Olga Cristina González; y José Eduardo Ramos, trabajador de prensa del diario Noticias y de Canal 10. Ramos fue secuestrado el  1 de noviembre de 1976, junto a su esposa, Alicia Cerrota de Ramos. Ella también estaba embarazada. Ninguno de los cuatro volvió con vida. Maurice y Olga Cristina fueron vistos en el CCD La Escuelita, en Famaillá.

Este 7 de junio, aniversario de la fundación de un periódico patriótico, también recordamos a Rodolfo Walsh, quien “sin esperanza de ser escuchado, con la certeza de ser perseguido, pero fiel al compromiso de dar testimonio en momentos difíciles”, se convirtió en el prototipo del periodista comprometido con sus ideales: “En medio de esa lucha por la justicia, la libertad y el imperio de la voluntad del pueblo, sepamos unirnos para construir una sociedad más justa, donde el hombre no sea lobo del hombre, sino su hermano”.

Memoria Verdad Justicia

 

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