La Escuelita de Famailla
Actividades

Educación para recuperar la memoria y proyectarla hacia el futuro

La recuperación de la memoria ante las sistemáticas violaciones de los derechos humanos por parte de los estados y la posterior denuncia de dichas atrocidades son acciones que forman parte de la historia reciente en Argentina.

Esa vital reelaboración de los recuerdos permite contar la historia y transmitirla a las nuevas generaciones para formar ciudadanos respetuosos y solidarios.

La necesidad de hacer una pedagogía de la memoria y de poner la educación al servicio de los derechos humanos se plasma también en organismos internacionales, como la Unesco, que consigna, entre los fundamentos para su Programa Mundial para la Educación en Derechos Humanos: “La educación relativa a los derechos humanos es parte integral del derecho a la educación y cada vez obtiene mayor reconocimiento en tanto que derecho humano en sí misma. El conocimiento de los derechos y las libertades está considerado como un instrumento fundamental para asegurar el respeto de los derechos de todas las personas”.

Acorde con ese espíritu, el Espacio para la Memoria y Promoción de los Derechos Humanos “La Escuelita de Famaillá” cuenta con un Área Educativa que implementa programas en el ámbito formal y no formal, con el objetivo de favorecer los procesos de aprendizaje, enseñanza, reflexión e investigación de nuestro pasado reciente, que permitan valorar y consolidar el sistema democrático, contribuir a la construcción de un país más justo e igualitario y aportar a las transformaciones pendientes para la plena vigencia de los Derechos Humanos entendidos desde una concepción integral.

pintandolos pilares

“La Escuelita” fue el primer centro clandestino de detención y tortura instalado en el país bajo un  gobierno constitucional, desde que se firmó el Decreto 261, del 5 de febrero de 1975, que pone en marcha el Operativo Independencia.

Durante años los organismos de derechos Humanos, la Comisión por la memoria del Sur Tucumano y sobrevivientes mantuvieron una permanente lucha para que dejara de funcionar como escuela, mientras denunciaban lo que allí había ocurrido.

Su constitución como Espacio de Memoria implicó el reconocimiento del Estado democrático a la dignidad de un pueblo y el rechazo a un régimen que encarceló, secuestró, torturó y exterminó a miles de personas y llevó a la exclusión a una gran parte del pueblo tucumano como parte  del proceso genocida.

En el marco de las políticas públicas implementadas por el gobierno nacional, la Red Federal de Sitios de la Memoria, en articulación con el gobierno provincial y los organismos de derechos humanos, señalizó el espacio, en agosto de 2012, con los pilares de Memoria, Verdad y Justicia. En junio de 2013, se inauguró el nuevo edificio donde fue trasladada la escuela Diego de Rojas, que funcionaba en el Espacio “Escuelita de Famaillá” y se firmó entre las autoridades nacionales y provinciales el convenio que dio origen al Espacio de Memoria. El 2 diciembre de 2015, fue declarado Lugar Histórico Nacional.

Sobre la base de lo enunciado en el Convenio ME N° 599/13, que dio nacimiento al Espacio para la Memoria y Promoción de los Derechos Humanos “La Escuelita de Famaillá”, y con el propósito de que cumpliera asimismo lo consensuado,  trabajado y proyectado por la Comisión Interjurisdiccional y la Mesa de Consenso, se constituyó el Área Educativa, cuyos objetivos están orientados a docentes, estudiantes y público en general.

Se busca así que los y las docentes involucradas en el Area Educativa asociada al Espacio de Memoria amplíen su campo de experiencia a través del aprendizaje de conocimientos e instrumentos que le permitan diseñar nuevas estrategias de trabajo situadas para la promoción de valores democráticos y el abordaje de las efemérides escolares vinculadas a la memoria local y nacional.

Además, que se implemente, a partir de los saberes enunciados en los Núcleos Prioritarios de Aprendizaje, la enseñanza de la memoria como política de Estado, en consonancia con los lineamientos de la Ley de Educación Nacional, las resoluciones del Consejo Federal de Educación y la Ley de Educación de la Provincia.

En este sentido, es fundamental que se construyan itinerarios lectores, desarrollen proyectos institucionales o actividades que colaboren a enriquecer la tarea de programación, desarrollo y evaluación de una pedagogía de la memoria durante el dictado de sus respectivas instancias curriculares. Por otro lado, se alienta que estos docentes establezcan el registro y la sistematización de experiencias como herramienta privilegiada para acompañar procesos de evaluación y autoevaluación.

La experiencia también está orientada a estudiantes y público en general, con la intención de que participen de propuestas, de educación formal y no formal, dedicadas a favorecer los procesos de aprendizaje, enseñanza, reflexión e investigación de nuestro pasado reciente, que permitan valorar y consolidar el sistema democrático, contribuir a la construcción de un país más justo e igualitario y aportar a las transformaciones pendientes para la plena vigencia de los Derechos Humanos entendidos desde una concepción integral.

El objetivo específico de esta Area Educativa será construir conocimiento sobre la historia reciente argentina y la agenda actual de derechos humanos, problematizando el pasado y la realidad social actual, como parte del proceso de construcción de su identidad y de la sociedad a la que pertenecen.

En suma, lo que se busca es volver presente esas memorias, para proyectarlas al futuro.

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