La Escuelita de Famailla

Historia

Las instalaciones de esta escuela, aún antes de haberse terminado de construir, fueron utilizadas como centro de detención y torturas, durante la década del setenta. No se pudo aún determinar exactamente la fecha en que comenzó a tener ese uso ya que testimonios de los pobladores y víctimas del terrorismo de Estado señalan su ocupación por parte de la Policía Federal desde el año 1974, en coincidencia con los operativos de razzia realizados en la zona.

El 5 de febrero de 1975, el Poder Ejecutivo Nacional emitió el Decreto Secreto 261/75, con el que se inició el “Operativo Independencia”, que bajo la excusa de “neutralizar y/o aniquilar el accionar de elementos subversivos en la provincia de Tucumán”, inauguró la primera experiencia masiva y sistemática de violaciones a los derechos humanos en la Argentina.

El Operativo Independencia implicó la ocupación del territorio provincial por parte del Ejército Argentino, bajo cuyo control operacional se encontraban las policías federales, provinciales, la Gendarmería Nacional y los servicios penitenciarios.

En el marco de ese dispositivo represivo, se instaló el Centro Clandestino de Detención (CCD) conocido como “La Escuelita de Famaillá”. Se encontraba distante a unos 400 metros de la plaza principal de la ciudad, en donde funcionó el Puesto del Comando Táctico Adelantado (PCTA), sede de operaciones conjuntas de todo el Operativo Independencia, a cargo de la 5° Brigada de Infantería del Ejército. EL PCTA funcionó en la sede de la Comisaria de Famaillá, mientras que esa delegación policial, luego de un tiempo, se trasladó a la Escuela Lavalle (frente a la plaza de Famaillá) que también funcionó como un CCD.

La zona sudoeste de la provincia de Tucumán, a lo largo de la Ruta Nacional 38 – a lo largo de la cual se despliega el cordón industrial y agroindustrial local – se pobló de Bases Militares, y campamentos dependientes de estas Bases, que funcionaron a su vez como CCD. Entre ellos se destacan el “Ex Ingenio Lules” en la finca donde funcionó dicho Ingenio; “La Fronterita” o “Conventillos de Fronterita” o “Laguna de Fronterita” localizado adentro del Ingenio La Fronterita en Famaillá; la “Base de Santa Lucía” que funionó en el ex ingenio del mismo nombre. A ellos se sumaron la comisaría de Monteros, “la chimenea” de Caspinchango,  la administración de Monte Grande, la Jefatura de Policía de Tucumán, entre otros.

Según testimonios obrantes en el Archivo Nacional de la Memoria y en causas judiciales, en “La Escuelita” aquí permanecieron secuestradas más de 1.000 personas, muchas de las cuales fueron asesinadas o se encuentran desaparecidas. Los propios perpetradores se referían a la “Escuelita” con la sigla  LRD, que significó Lugar de Reunión de Detenidos, eufemismo para referirse a un campo clandestino de secuestros, torturas y ejecuciones.

En  el caso de las bases y CCD que funcionaron en ingenios azucareros en actividad, en la sede de ingenios cerrados o en las propias fincas cañeras de las empresas propietarias de dichas fábricas – el caso de Caspinchango o ex Ingenio Lules – , éstas dan claramente cuenta de la participación de los empresarios azucareros en el terrorismo de Estado, como partícipes civiles de éste. A ello debe sumarse la feroz represión desatada sobre las colonias de trabajadores azucareros rurales y de fábrica, sus dirigencias sindicales y sus poblaciones. A fines de 1976, el PCTA se trasladó al ex ingenio Nueva Baviera, el edificio de “la Escuelita” se terminó de construir y, en 1977, se inauguró como escuela “Diego de Rojas” donde empezó a funcionar el nivel primario y, luego, el terciario.

 

El camino para la recuperación

En virtud de la persistente demanda de los organismos de Derechos Humanos, la Secretaría de Derechos Humanos, a través de la Red Federal de Sitios de Memoria, comenzó a gestionar el traslado de la escuela a un nuevo edificio, hasta que consiguió el compromiso del Ministerio de Educación de la Nación para la construcción de un establecimiento en terrenos cedidos por la provincia de Tucumán. En marzo de 2011, se colocó la piedra basal de la nueva escuela “Diego de Rojas”, con la presencia del ministro de Educación, el gobernador de la Provincia y autoridades nacionales y provinciales.

El 2 de agosto de 2012, bajo el amparo de la Ley Nacional 26.691, la “Escuelita de Famaillá”, fue señalizada como Sitio de Memoria.

El 5 de junio de 2013, en un acto que encabezó la entonces presidenta Cristina Fernández de Kirchner, a través de videoconferencia, el ministro de Educación, el secretario de Derechos Humanos de la Provincia, se inaugura la nueva escuela “Diego de Rojas” y se trasladó allí el nivel primario (el terciario continuó funcionando en “La Escuelita” hasta mayo de 2016).

En esa ocasión se suscribió el Acuerdo de creación y puesta en funcionamiento del Espacio para la Memoria, Promoción y Defensa de los Derechos Humanos, con la firma del ministro de Educación de Nación, el secretario de Derechos Humanos de Nación, la ministra de Educación de la Provincia y el secretario de Derechos Humanos de la Provincia

Producto de este Acuerdo, se constituyó la Comisión Interjurisdiccional,  que tiene como misión la puesta en marcha del Espacio, a partir de la convocatoria a los organismos de derechos humanos, sobrevivientes del terrorismo de Estado y organizaciones políticas y sociales a conformar una Mesa de Consenso.

Desde ese momento, se llevaron a cabo reuniones mensuales que han delineado un proyecto para la puesta en marcha del “Espacio para la Memoria Escuelita de Famaillá”.

Paralelamente, se siguieron llevando adelante actividades en pos de acompañar el proceso de construcción del Espacio de Memoria.