La Escuelita de Famailla
Actividades

En imágenes: cuentos, folclore, debates sobre género, visitas y el relato de los sobrevivientes

Las voces de niños y adultos llenaron las galerías y las salas casi a diario desde que comenzó el año, en los talleres, en las visitas y en las actividades especiales que se realizaron en el Espacio para la Memoria.

Los relatos prohibidos durante la dictadura se hicieron palabra en los talleres de Cuenta Cuentos, que dictaron docentes del Equpo de Educación de nuestro Espacio; las zambas, chacareras y gatos se volvieron baile en los talleres de folclore que se dictan desde el Ministerio de Educación y las delegaciones de instituciones educativas primarias y secundarias que recorrieron “La Escuelita” se fueron con la certeza de haber incorporado un pedazo de la historia de Tucumán y del país que no le cuentan en la escuela.

El rostro de Hilda Molina, rodeado de hombres y mujeres que luchan, nos mira desde en un mural realizado por artistas de la Dirección de Educación de Jóvenes y Adultos.

El nombre de este espacio, que fue el primer centro clandestino de detención del país, es uno de los que se escucha constantemente en las audiencias del juicio por los crímenes durante el Operativo Independencia. Los sobrevivientes de este horror volvieron este año, acompañando a jueces, fiscales y abogados, para contar durante la inspección ocular lo que ocurrió en esas aulas y galerías.

La mirada de género y para empoderar a las mujeres fue una constante, a lo largo de tres meses, con los encuentros de la Escuela Popular de Formación en Género, uno de los cuales estuvo a cargo del Equipo de Comunicación de la Escuelita. La visita de alumnos y alumnas del Centro Educativo Trans de Puertas Abiertas fue particularmente emotiva. Estudiantes de la Escuela de Psicología Social también se instalaron durante una tarde en el Espacio para Memoria para debatir sobre el impacto en la subjetividad del terrorismo de Estado. El documental “Don Díaz”, histórico militante por los Derechos Humanos, con dos hijos desaparecidos, mostró que no hay edad para ser un luchador.

Todo quedó registrado en fotos. Te mostramos un resumen en una galería de imágenes.

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