La Escuelita de Famailla
Actividades

Las muestras de fotografía y de poesía ilustrada ocuparon las vacaciones de invierno

Hasta fines de julio, en el Espacio para la Memoria y Promoción de los Derechos Humanos Escuelita de Famaillá, también se construye memoria a través del arte, con muestras fotográficas y exposiciones artísticas.

En el pasillo central del sitio, que durante el Operativo Independencia (febrero del 75 hasta el 24 de marzo del 76) funcionó como centro clandestino de torturas y desaparición de personas, se instaló la muestra fotográfica “Treintamil”, “Secuela” y “Cosas del Río”. Una trilogía compuesta por ensayos que aluden a los desaparecidos y al terrorismo de Estado de la década del ’70 y forma parte del Programa de Itinerancia del Centro Cultural de la Memoria Haroldo Conti, que articula diversas propuestas artísticas y educativas con instituciones de todo el país.
Su autor, el fotógrafo Fernando Gutiérrez, nos explica:

Treintamil es una serie de 18 fotos y 3 textos producida a principios de los años 90. Es uno de los primeros ensayos fotográficos en evocar el pasado traumático reciente. Es una visión íntima y a la vez representativa de su generación sobre el terrorismo de Estado y la desaparición; huellas y marcas que refieren al Estado terrorista, al pasado dictatorial, a los aviones de la muerte, al río como destino final, las cárceles, los campos de concentración. El punto de partida es la evocación de un acontecimiento traumático de la infancia. A los 12 años, un juego con amigos a la vera del río Reconquista llevó a Fernando Gutiérrez a un primer encuentro con la maquinaria del horror. Un encuentro frente a frente con la represión, el terror y la posibilidad de morir por nada.

Secuela es construida en base a 16 fotografías de automóviles Falcon. Vehículos de las patrullas utilizados durante la dictadura en sus operativos de secuestro, asesinato y desaparición. Son los autos que se convirtieron en símbolo del terror y de la impunidad: los “Falcon verde”, inscriptos en la memoria colectiva como máquinas de matar.

En Secuela se utiliza la reiteración, la repetición para construir una imagen de la “secuela paranoide” que dejó la dictadura.

Cosas del río está compuesta por 9 fotografías con objetos devueltos por el río. Diálogo con la ausencia, alegoría de la búsqueda y de la desaparición. La búsqueda, el río y las cosas que devuelve. Y por oposición, la vida que no devuelve.

En una de las salas se puede visitar la muestra fotográfica de Enrique Shore quien en 1984 registró con su cámara imágenes del ex centro clandestino para elaborar un informe destinado a  la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (Conadep).

Otra de las opciones que ofrece el espacio es un Recorrido Histórico desde 1968 hasta 2005, que a través de textos e imágenes, recopiladas por el Ministerio de Educación de Tucumán y el Archivo Nacional de Memoria, invita a los más chicos a conocer y reflexionar sobre los procesos políticos, sociales y económicos por los que transcurrió la  historia Argentina.

La poesía también se hace presente en las paredes de la Escuelita a través de la exposición de poemas escritos por desaparecidos y desaparecidas durante el terrorismo de Estado y que artistas tucumanos y tucumanas interpretaron en obras de arte.

“Estas muestras y exposiciones tiene un gran valor porque rescata objetos e imágenes que hacen a la  memoria colectiva y que son significativas a la hora de construir la historia de los sitios y, a su vez, genera espacio de reflexión sobre el pasado y el presente a partir de las distintas propuestas estéticas y educativas” concluyó María Coronel, directora del Espacio para la Memoria y Promoción de Derechos Humanos La Escuelita de Famaillá.

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