La Escuelita de Famailla
Día de la Memoria

Miles y miles se unieron para gritar: ¡Son 30.000! ¡Fue genocidio!

La marcha unificada -por primera vez en nueve años- convocada por los Organismos de Derechos Humanos, agrupaciones sociales y partidos políticos de izquierda y peronistas se extendió a lo largo de 12 cuadras.

La cantidad de gente que asistió es difícil de calcular, porque a los que iban marchando se fueron sumando personas que caminaban junto a las banderas o que fueron directamente a la plaza Independencia.

Lo que sí es seguro que se trató de la marcha para conmemorar el aniversario del golpe cívico militar de 1976 más numerosa de la que se tenga memoria. Quizás haya sido también la más emocionante.

Banderas de un arco político enorme se desplegaron frente al escenario para saludar a la bandera central, que en letras bien grandes la consigna de la convocatoria: Son 30.000. Fue genocidio.

La cargaban históricos militantes de derechos humanos, como Sara Mrad, don Francisco Díaz, Virginia Sosa y Silvia Masmud. Junto a ellos, Silvia Sandoval, integrante del equipo de acompañamiento a testigos de la Secretaría de Derechos Humanos, sostenía una foto de su hija Natalia Ariñez. En varias ocasiones resonaron los nombres de Nati, Marianella Triunfeti y Alejandra Würschmidt, fallecidas el 17 de diciembre, cuando volvían de una jornada por la Memoria, en Famaillá, y un conductor borracho las embistióde frente.

Las fotos tomadas desde el aire mostraron lo impresionante de la convocatoria, que repudió el ajuste y reclamó que se sostengan las políticas de Memoria, Verdad y Justicia, que se retire el beneficio de prisión domiciliaria a genocidas condenados y que se garantice la continuidad de los juicios por delitos de lesa humanidad, entre otras reivindicaciones.

Por primera vez, el Espacio para la Memoria y la Promoción de los Derechos Humanos pudo desplegar su bandera y -también por primera vez , la Secretaría de Derechos Humanos de la Provincia se hizo presente con una pancarta recordando a los familiares desaparecidos de sus integrantes.

La encargada de conducir el acto y de la lectura del documento fue Carolina Frangoulis, de la agrupación H.I.J.O.S. Su voz recorrió la plaza todo el tiempo. Cada vez que interpelaba: “¡30.000 compañeros detenidos desaparecidos!”, la multitud le respondía, como cada 24 de marzo: “Presentes, ahora y siempre”.

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