La Escuelita de Famailla
Juicio Operativo Independencia

La desaparición de Maurice Jeger, en el relato de sus hijos

El jueves 16 de febrero declararon en la causa Operativo Independencia Pablo e Iván Jeger, los hijos de Maurice Jeger, uno de los dos trabajadores de prensa desaparecidos en Tucumán por el terrorismo de Estado.

Jeger fue secuestrado el 8 de julio de 1975, con su compañera Olga Cristina González. Su ex esposa, Graciela González y el padre de Cristina, Germán González, fueron quienes llevaron adelante la tarea de mover cielo y tierra para dar con ellos.

Con el tiempo, supieron que Cristina estaba embarazada, que la pareja había sido vista en la Escuelita de Famaillá y que probablemente ambos habían sido asesinados.

Ante el Tribunal Oral Federal de Tucumán, Pablo (militante de APDH) e Iván, integrante de HIJOS Tucumán, reconstruyeron la memoria de Maurice, contaron que Jorge de la Cruz Agüero, que vivía muy cerca, pudo ver cuando una patota entraba a la casa de General Paz 1013 y se los llevaba secuestrados. Jorge de la Cruz Agüero desapareció en enero de 1976. Su hija, Natalia Ariñez, dirigente de HIJOS Tucumán, declaró por el secuestro de su padre el 24 de junio de 2016.

Por el caso de Jeger, nacido en París y llegado a la Argentina en 1951, cuando era adolescente (sus padres habían sobrevivido a la ocupación nazi en Francia) se hicieron gestiones ante el consulado francés y las denuncias llegaron a la Conadep.

Cuando se supo de su secuestro, sus compañeros de trabajo en el diario La Gaceta, donde era corrector de pruebas, formaron una comisión para entrevistarse con Acdel Vilas -el jefe de las fuerzas conjuntas que habían ocupado militarmente a Tucumán en febrero de 1975-  para averiguar sobre el paradero de Jeger y exigirle a Vilas garantías para los periodistas que cumplían su trabajo. Ante la falta de respuestas, decidieron sacar una solicitada y hacer uso de un espacio editorial para reclamar por la aparición del trabajador de prensa. Uno de los integrantes de esa comisión, Roberto García, relató ayer ante el TOF los trámites que hicieron él y el periodista Rubén Rodó, entre otros.

Años después, cuando se declaró la inconstitucionalidad de las leyes de Obediencia Debida y Punto Final, la Asociación de Prensa de Tucumán, gremio al que pertenecía Jeger, se presentó como querellante en la causa por su desaparición y la del periodista y poeta Eduardo Ramos, secuestrado en su domicilio el 2 de noviembre de 1976. Por esa causa declararon el mismo día Oscar Gigena, secretario general del gremio de trabajadores de prensa, y Osvaldo Nieva, quien ocupó ese cargo con anterioridad.

Los restos de Ramos fueron identificados en el Pozo de Vargas, en marzo de 2015. Maurice Jeger, Olga Cristina González y el bebé que llevaba en su vientre continúan sin ser encontrados.
Maurice era, además de corrector de pruebas, profesor de francés, poeta y escritor. Pero ante todo, según destacaron todos los testigos, era un librero de alma, a quien le encantaba discutir los libros con sus clientes y que estaba al tanto de las novedades y de los intereses de cada uno para recomendar textos políticos y sociales.

Iván cerró su testimonio leyendo un poema de su padre, y recordó que él mismo se formó en la construcción militante junto a sus compañeros de HIJOS, entre quienes recordó con especial cariño a Nati Ariñez y Nella Triunfetti, fallecidas en un terrible accidente en la autopista Tucumán-Famaillá en diciembre pasado, cuando regresaban de participar de una jornada por la Memoria en el Espacio La Escuelita de Famaillá, el ex CCD donde fueron vistos Maurice y Cristina.

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